viernes, 7 de mayo de 2010

Economia neo clasica


Los economistas neo clásicos sostienen que los mercados tienden a un equilibrio natural, y que el mejor interés para una sociedad se alcanza permitiendo a sus actores perseguir su propio interés.
A esta altura de los acontecimientos me pregunto:-¿que interés habrán perseguido los diferentes actores y, porque no se ha beneficiado la sociedad griega con su comportamiento?-
Según John Quiggin: “las características usuales de la retórica mencionada, son solo asertaciones dogmáticas".
Reincidentemente, mi generación encogió sus hombros escuchando la desdeñosa afirmación que decía: “cualquiera que tenga una perspectiva contraria a este fundamento básico, no puede llamarse economista”
Durante 35 años, los más modernos arquetipos neo clásicos han aportado un sinnúmero de explicaciones presuntamente científicas de los fenómenos económicos, afirmando que solo el dominio de las habilidades cuantitativas y sus exuberantes modelos abstractos, constituyen un estatus de verdades científicas que satisfacen todas las preguntas. De esta manera han escalado y dado soporte a tremendos engendros con una mixtura de asunciones implícitas, y no pocos mitos; citando ejemplos sobre la historia del desarrollo económico de países que sostenían evidentes intereses disimulados, bajo la monserga del bien general.
Entre las mas destacadas majestuosidades del pensamiento, podría mencionar a los Premio Nobel de Economía: Robert (Bob) Mundell y Milton Friedman, quienes unos años antes del lanzamiento del Euro, debatieron sobre las condiciones que hacen posible y sostenible una zona monetaria óptima.
El trabajo de Mundell sobre las áreas monetarias óptimas, se considera el armazón básico sobre el que se construyó la zona Euro. Una conclusión básica de su tesis es que cualquier región particular, dentro de una zona monetaria, si quiere mantener un nivel de empleo, debe reducir los salarios reales o bien, debe acudir a la movilidad del factor trabajo para paliar los llamados "shocks asimétricos".
Los argumentos de Friedman-el padre de los “Chicago Boys”-, cuestionaban el entusiasmo de Mundell por la moneda comunitaria, sosteniendo que la Eurozona está compuesta por países diferentes, con culturas desiguales, normativas heterogéneas, y limitada movilidad de factores entre sus miembros.
Friedman aseguraba, que cuando se registrara un shock en la región, o en el resto del mundo, estos tropiezos podían afectar a los países de la Eurozona de manera desigual, y por tanto una política monetaria común sería desacertada, teniendo en cuenta que las medidas ajustadas a unas economías, pueden ser perjudiciales para otras (el resto de su pensamiento casi siempre generaliza una receta exclusiva universal, y ha dado fuerte soporte a la falacia del “pensamiento único”)Por ultimo, Martín Feldstein, -un muy acreditado escéptico del Euro-, afirma que la Eurozona les impone a sus miembros la misma tasa de interés y el mismo tipo de cambio a países con realidades económicas diferentes. Sostiene también, que al combinar una moneda única con presupuestos nacionales independientes, se promueve la indisciplina fiscal.
No me da miedo decir esto, me parece que el debate sobre la crisis financiera por la que atraviesa Europa, parece darle la razón al más brillante vendedor de economía de todos los tiempos (Milton Friedman).
Finalmente la Eurozona aprobó el paquete de ayuda de 110 mil millones de Euros, pero personalmente intuyo que ha sido un error suponer que el meollo de la cuestión era encontrar la forma de rescatar a Grecia del caos. En mi opinión, lo más importante, la cuestión central, es debatir si la Eurozona puede seguir funcionando con la actual cantidad de países que hoy la integran.

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